Si vamos a la tabla periódica, veremos un sin números de elementos. De los cuales nos detendremos en los metales. Hay diferentes tipos de metales: algunos más fuertes, otros débiles. Unos brillantes y otros opacos, bueno y así muchos más con similitudes y diferencias.
Hoy dirijo mi diario a esos corazones que tal vez el mal trato, la humedad, y ciertos factores que hacen, que así como el metal se oxide, hacen que el corazón sufra.
Nuestro Interior en los días fáciles de nuestra vida esta intacto brilloso, reluciente y un cierto grado de resistencia. Pero, así mismo como todo tiene un" pero", nuestro corazón pasa por malos tratos, descuidos y desde ahí comienza el deterioro del mismo.
Bueno mi metal (mi corazón) fue transformado, (fundido) por cristo (el fundidor) cuando decidí sumergirlo en él, salió limpio sin ningún tipo de marca, brillaba de una manera que otros metales llegaron a pulirse para estar como el mío, el tiempo fue pasando y mi metal empezó poco a poco ponerse opaco.
Vinieron muchas lluvias (problemas) las cuales causaron en el un proceso de oxidación. Recuerdo como ahora, que una vez mi metal pasó por lugares que le dejaron muchísimas marcas e incluso lograron abollarlo, pero yo en mi infinita ignorancia no le daba mantenimiento a mi metal. Perdí aquella cosa que le llaman trabajo, que con ello era que podía aparentar que mi metal seguía intacto cual me lo dieron. Luego mi metal tenía una cera especial (digamos novia) la cual le daba un poco de brillo pero adivinen…! …la cera se gastó (Fin de la relación) y no podía seguir teniendo la cera, así que tome la decisión de dejar sin brillo mi metal. Fue muy duro para mí pues con ella mi metal podía conseguir un poco de mantenimiento y como si esto fuera poco perdí aquella afiliación con el que había decidido fundir mi metal.
Mi metal ya andaba en estado crítico, estaba en la etapa de la oxidación y la perdida de su cera le había causado algunas abolladuras, muy profundas. en vez de un metal parecía un trasto viejo, que no servía ni para venderlo como chatarra.
Pero ¿sabes algo? mi metal todavía tenía "como ganas de brillar" como aquella vez, y humillado todo vuelto un tiesto, fui a esa persona que en un principio construyo mi corazón y sabes que cuando lo vi me dijo: yo nunca rompí mi afiliación contigo, más bien tu te alejaste. Creíste no poder volver al estado original de tu metal y te alejaste ¡pero descuida! como te quiero, te amo y eres tan importante para mi te refundiré tu metal y esta vez le añadiré dos elementos que no permitirán que se descomponga. Estos son: a) Amigos, ellos estarán ahí para cuidar de tu metal y b) el otro elemento es este: el más importante, el amor con el no solamente ayudaras a tu metal, sino también a otros metales.
Y desde ese momento fundieron mi metal y esta vez, cuando fue pasado por fuego, por el proceso vi que brillaba más y se veía fuerte, resistente a las fuertes lluvias y los golpes duros, estaba mejor que nuevo… De ahí en adelante mi metal cambió y el fundidor de metales me dijo: sabes he fundido tu metal de nuevo por que te amo y descuida estaré contigo y estaré vigilando tu metal para que no suceda nunca más, por que he visto que tu metal es uno de los más fuertes. Wao!!! Imagínate mi cara cuando él me dijo esto, me quede en estado de shock… no dije nada, no hice nada, solo pude llorar de la alegría al sentir mi corazón latir tan fuerte como antes y de saber que lo pasado fue para lograr sacar de mi el metal más fuerte y bello.
Cristo es el que fundidor de tu corazón y hace que brille para que otras personas que andan en oscuridad sean iluminados y vengan a los pies del fundidor, ahora de ti depende si te atreves a dejar fundir tu metal y dejar las cosas vanas que solo maltratan y corroen tu metal para dejarlo hecho chatarra.
Dios te llama Ve y brilla para la gloria de él….